La Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras ha celebrado este martes 3 de noviembre la inauguración solemne del curso académico 2026-2027, una ceremonia que tradicionalmente reúne al cuerpo académico y a representantes de las instituciones de la ciudad para dar comienzo a una nueva etapa de actividad científica, artística y cultural. El acto ha tenido como principal protagonista al obispo de Asidonia-Jerez, José Rico Pavés, encargado de pronunciar la lección inaugural bajo el título «San Dionisio Areopagita y el dilema de León XIV», en una sesión celebrada en la Sala Pescadería Vieja, antigua sede de la corporación académica.
La jornada comenzó a las seis y media de la tarde con la tradicional misa del Espíritu Santo en la iglesia parroquial de San Dionisio, primer encuentro del cuerpo académico con motivo de la apertura del nuevo curso. Posteriormente, a las siete y media, la actividad se trasladaba a la Sala Pescadería Vieja, donde se desarrolló el acto institucional con la asistencia de autoridades civiles, eclesiásticas y representantes de distintas instituciones, entre ellos la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo.

La presidenta de la Real Academia, Ana María Orellana Cano, sería la encargada de abrir la sesión, solicitando inicialmente a los asistentes que guardaran un minuto de silencio y oración en recuerdo de las víctimas del trágico accidente ferroviario al que hizo referencia durante su intervención. A continuación, pronunció su primer discurso de inauguración de curso como máxima responsable de la institución, agradeciendo la confianza depositada en ella por el cuerpo académico y comprometiéndose a ejercer sus responsabilidades con el rigor y la dedicación que exige la corporación. Orellana, séptima persona que ocupa la presidencia desde la fundación de la Academia en 1948 y primera mujer en acceder al cargo, ha aprovechado la ocasión para reivindicar el papel de las mujeres en las instituciones académicas y destacar el compromiso de Jerez con la igualdad. Asimismo, expresó su agradecimiento a sus predecesores, a la actual junta de gobierno y al Ayuntamiento por su colaboración con la entidad.

En otro momento de su intervención, Orellana anunció que la sede de la calle Consistorio será objeto de una reforma que incluye la instalación de un ascensor para mejorar su accesibilidad, una actuación que permitirá recuperar las instalaciones renovadas a comienzos del próximo año. Mientras se desarrollan los trabajos, las sesiones académicas se celebrarán temporalmente en la Sala Pescadería Vieja, espacio que acogió a la institución durante sus primeras décadas de existencia. La presidenta también ha reflexionado sobre la importancia de las Ciencias, las Artes y las Letras como pilares del conocimiento, recordando el pensamiento de figuras como Margarita Salas, Manuel de Falla y Ramón Menéndez Pidal para reivindicar la investigación científica, la creación artística y la necesidad de preservar el humanismo en armonía con el progreso tecnológico.
Un curso anterior marcado por una intensa actividad académica
Tras las palabras de la presidenta, intervino Francisco Antonio García Romero, vicepresidente de Letras, quien, en ausencia del secretario general, Eugenio Vega Geán, fue el encargado de dar lectura a la memoria correspondiente al curso académico 2025-2026. Durante su exposición destacó la celebración de 45 sesiones públicas, entre las que figuran los ciclos dedicados a la Armada Española, la historia y el patrimonio, Medicina y Sociedad, Arte Contemporáneo y el vino de Jerez y la gastronomía. Asimismo, recordó la incorporación de cinco académicos de Número y diez académicos Correspondientes, la entrega de los Premios de la Real Academia de San Dionisio y la publicación de cuatro nuevos números de la revista Ceretanum, del sexto al noveno, además de dos ediciones monográficas. García Romero también ha puesto en valor la labor de difusión de la institución a través de su página web y su canal de YouTube, que permiten consultar las actividades desarrolladas durante el curso.

José Rico Pavés y su vinculación con San Dionisio Areopagita
Finalizada la lectura de la memoria, Ana María Orellana presentó al encargado de pronunciar la lección inaugural, el obispo de Asidonia-Jerez, José Rico Pavés, de quien ha destacado su trayectoria intelectual, pastoral y humana. La presidenta subrayó la relevancia de su formación teológica y su especial conocimiento de la figura de San Dionisio Areopagita, precisamente el autor al que dedicó su tesis doctoral. También ha señalado la oportunidad de contar con su presencia en una institución que lleva el nombre del patrón de Jerez, destacando la importancia del diálogo entre la fe y la razón y la contribución del pensamiento teológico al conocimiento humanístico.

Por su parte, Francisco Antonio García Romero realió una semblanza del conferenciante, repasando su formación en Teología Dogmática por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, su dilatada trayectoria docente e investigadora y las distintas responsabilidades desempeñadas en el ámbito eclesiástico antes de su nombramiento como obispo de Asidonia-Jerez en 2021. El vicepresidente de Letras también ha dedicado una parte de su presentación a la figura de San Dionisio Areopagita, defendiendo su vinculación histórica con la devoción jerezana y diferenciándola de San Dionisio de París. En este sentido, ha recordado la importancia del Areopagita en el encuentro entre el cristianismo primitivo y la cultura filosófica griega, así como la posterior atribución a su figura de un conjunto de escritos de gran influencia en la tradición teológica cristiana.
La dignidad humana ante los desafíos de la inteligencia artificial
La lección inaugural, titulada «San Dionisio Areopagita y el dilema de León XIV», permitió profundizar en la vigencia del pensamiento del patrón de Jerez y su relación con algunos de los principales desafíos de la sociedad contemporánea. José Rico Pavés partió de la encíclica del papa León XIV, Magnifica humanitas, dedicada a la protección de la dignidad humana en la era de la inteligencia artificial, para plantear una reflexión sobre el futuro de la humanidad. En este sentido, ha explicado que el dilema expresado por el pontífice mediante las imágenes bíblicas de la Torre de Babel y la Ciudad de Dios representa dos formas contrapuestas de entender la existencia humana: una basada en la autosuficiencia y la voluntad de dominio y otra fundamentada en la apertura a Dios y la convivencia entre las personas.

El obispo de Asidonia-Jerez resaltó que los interrogantes que plantea el desarrollo de la inteligencia artificial van mucho más allá de sus posibilidades técnicas. «La cuestión decisiva de nuestro tiempo no es tecnológica, es antropológica», ha señalado, para añadir que el verdadero debate no reside en determinar qué puede hacer esta tecnología, sino en preguntarse qué entiende el ser humano acerca de sí mismo. Desde esta perspectiva, ha defendido que las enseñanzas de San Dionisio Areopagita pueden contribuir a interpretar los desafíos actuales a partir de una concepción de la persona fundamentada en su dignidad y en su vocación de trascendencia.
Para desarrollar esta reflexión, Rico Pavés ha recuperado el episodio de la predicación de San Pablo en el Areópago de Atenas, recogido en el capítulo 17 de los Hechos de los Apóstoles. El prelado ha distinguido tres momentos fundamentales de aquel acontecimiento: la observación de la realidad y de las creencias de los atenienses, el anuncio de la fe cristiana y la reacción de rechazo y burla que provocó la proclamación de la resurrección de Cristo. A su juicio, esta experiencia permitió al apóstol comprender que la transmisión del Evangelio no depende únicamente de la capacidad de persuasión o de la elocuencia humana, sino de la aceptación del misterio de la cruz.

A continuación, el conferenciante abordó la influencia del denominado Corpus Dionysiacum, conjunto de escritos atribuidos a Dionisio Areopagita y conocidos desde el siglo VI, cuya importancia en la historia del pensamiento cristiano ha destacado tanto en Oriente como en Occidente. Rico Pavés ha explicado que sus cuatro tratados y diez cartas desarrollan una visión unitaria del universo, entendido como una realidad ordenada que tiene su origen en Dios. En este contexto, ha profundizado en el concepto de jerarquía, que en el pensamiento dionisiano no debe interpretarse exclusivamente como una estructura de poder, sino como expresión del orden que articula la creación y hace posible el conocimiento, la convivencia y el desarrollo de la persona.
En esta línea, el obispo relacionó dicha concepción con la capacidad del ser humano para construir una sociedad basada en la justicia y la concordia. «La ciencia es posible porque existe este orden, la convivencia que se articula según leyes justas es posible porque existe este orden», ha afirmado. Asimismo, ha explicado que el pensamiento de San Dionisio sitúa la semejanza con Dios como horizonte de la existencia humana, una vocación que se manifiesta tanto en el crecimiento interior de cada persona como en sus relaciones con los demás. Desde esta perspectiva, ha reivindicado la importancia de reconocer el valor de la vida y la dignidad humana como fundamentos esenciales para afrontar los desafíos del presente.
María José García-Pelayo inaugura oficialmente el curso académico
Tras la lección inaugural, la presidenta de la Academia ha cedido a la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, el honor de inaugurar oficialmente el curso académico 2026-2027. Durante su intervención, la regidora ha agradecido al obispo sus reflexiones sobre San Dionisio Areopagita, destacando el orgullo que supone para Jerez contar con un patrón de proyección universal y la responsabilidad de mantener vivo su legado. García-Pelayo ha recogido el dilema planteado durante la conferencia entre Babel y la Ciudad de Dios para reivindicar la importancia de construir una sociedad basada en la convivencia, el orden y el respeto a la dignidad humana. En este sentido, ha defendido que, junto al vino, el caballo y el flamenco, Jerez debe hacer también de sus valores una seña de identidad, porque «ser una ciudad de valores es algo que nos unifica». La alcaldesa ha felicitado igualmente a Ana María Orellana por convertirse en la primera mujer que preside la institución y ha reconocido la labor desarrollada por la anterior Junta de Gobierno, especialmente durante la presidencia de Juan Salido Freyre, destacando la modernización y apertura de la Academia, la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad y los avances para hacer realidad la instalación de un ascensor en su sede histórica.