La Real Academia de San Dionisio celebró en la tarde del martes 26 de mayo de 2026 el solemne acto de ingreso como académico correspondiente de la provincia de Cádiz del doctor Alfredo Michán Doña, internista de la Clínica Amado de Jerez, delegado de la sede territorial Jerez-Sierra del Excmo. Colegio Oficial de Médicos de la provincia de Cádiz y actual coordinador del Grupo de Diabetes, Obesidad y Nutrición de la Sociedad Española de Medicina Interna.
El nuevo académico pronunció el discurso de ingreso titulado «La Obesidad: ¿Una enfermedad menospreciada?», en el que realizó un amplio recorrido sobre el concepto actual de obesidad, hoy entendida como Enfermedad Crónica Basada en la Adiposidad (ABCD), así como sobre sus mecanismos de producción, sus manifestaciones clínicas y las distintas alternativas terapéuticas existentes desde una visión integral del paciente.
La presentación del conferenciante corrió a cargo del doctor Joaquín Ortiz Tardío, presidente de honor de la Academia y académico numerario de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz, quien destacó la brillante trayectoria profesional, investigadora y docente del doctor Michán. Recordó su labor al frente del Servicio de Medicina Interna del Hospital de Jerez, su intensa actividad universitaria y científica, así como su participación en numerosos proyectos de investigación, publicaciones y congresos nacionales e internacionales.

Ortiz Tardío subrayó además que el nuevo académico «ha sabido conjugar los tres pilares insustituibles de asistencia, docencia e investigación», desarrollando una trayectoria marcada por el compromiso con la medicina interna y la investigación biomédica. Asimismo, destacó que la Federación Europea de Medicina Interna le ha reconocido recientemente por sus contribuciones significativas a la medicina, la docencia y la investigación. El presentador concluyó afirmando que la Real Academia de San Dionisio «adquiere en este acto a un valioso miembro».

Durante su intervención, Alfredo Michán defendió que la obesidad continúa siendo una enfermedad infravalorada social y sanitariamente pese a sus enormes consecuencias clínicas. «No es una cuestión estética ni un problema de voluntad», señaló, insistiendo en que se trata de «una enfermedad crónica, multifactorial, progresiva y recidivante». El especialista lamentó además que todavía exista una tendencia a culpabilizar a quienes la padecen, generando un estigma que dificulta tanto el diagnóstico como el tratamiento adecuado.
El nuevo académico recordó que muchas personas se alarmarían ante diagnósticos como un infarto, una enfermedad reumática o una infección grave, mientras que la obesidad sigue sin ser percibida con la misma preocupación pese a compartir mecanismos fisiopatológicos similares relacionados con la inflamación sistémica. Por ello, defendió la necesidad de transmitir «la importancia de esta enfermedad» y de comprenderla desde una perspectiva mucho más amplia y científica.

A lo largo de la conferencia, Michán realizó también un recorrido histórico por el concepto de obesidad, evocando referencias de Hipócrates y Maimónides sobre la alimentación y la salud, así como el desarrollo posterior del índice de masa corporal formulado por Adolphe Quetelet. Recordó igualmente que la obesidad no fue reconocida oficialmente como enfermedad hasta mediados del siglo XX y que solo recientemente las instituciones europeas han terminado de asumirla plenamente como enfermedad crónica.
El doctor Michán explicó que la obesidad es consecuencia de una compleja interacción entre factores genéticos, metabólicos, hormonales, ambientales, culturales y sociales. «La obesidad es una enfermedad de la civilización», afirmó, señalando la influencia del entorno urbanístico, la publicidad, el sedentarismo, los hábitos alimentarios y las dinámicas sociales contemporáneas. En este sentido, insistió en que reducir el problema únicamente a la falta de voluntad o al exceso de comida supone una simplificación errónea y profundamente injusta.

Asimismo, defendió la necesidad de diferenciar entre obesidad preclínica y obesidad clínica, atendiendo no solo al peso corporal sino también al daño funcional que el exceso de adiposidad provoca sobre órganos y tejidos, así como a las limitaciones que genera en la vida cotidiana de las personas.
Juan Salido Freyre, presidente de la Real Academia San Dionisio, fue el encargado de entregar la medalla y el diploma al nuevo académico correspondiente en una clausura del acto en la que destacó la claridad y el rigor de la conferencia pronunciada por el doctor Michán, subrayando especialmente la necesidad de combatir el estigma social y profesional que todavía persiste en torno a la obesidad. Salido Freyre puso en valor la visión integral expuesta por el nuevo académico, así como la importancia de promover políticas sanitarias y tratamientos basados en la evidencia científica, afirmando finalmente que la Real Academia de San Dionisio «se honra incorporando a su nómina de académicos a un profesional de la medicina de tan sólida formación y tan acreditado compromiso intelectual e investigador».