La Real Academia de San Dionisio celebró el acto de ingreso como académico correspondiente del escritor jerezano Mauricio Gil Cano, quien pronunció el discurso titulado «Jerez en la poesía de Manuel Ríos Ruiz». La presentación del nuevo académico estuvo a cargo de Nuria Orellana Cano, miembro de número de la corporación y magistrada de la Sala Primera del Tribunal Supremo.
Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Sevilla y experto universitario en Gestión Cultural por la Universidad de Cádiz, Mauricio Gil Cano cuenta con una extensa trayectoria como poeta, narrador, ensayista, periodista cultural y promotor literario. A lo largo de su cariñosa y cercana intervención, Nuria Orellana destacó la profundidad emocional y la sensibilidad presentes en toda su obra, repasando poemarios, relatos y ensayos publicados durante las últimas décadas. La presentadora evocó especialmente algunos de los poemas dedicados a la madre del autor, donde la ternura, la espiritualidad y la memoria familiar adquieren una intensidad conmovedora. También subrayó que José Lupiáñez definió a Gil Cano como «poeta de la pasión», «vidente de quimeras, místico, vate y aedo».

Orellana repasó igualmente la faceta narrativa y ensayística del nuevo académico, así como su labor periodística y docente vinculada a la creación literaria. Recordó su paso por medios como El Guadalete, ABC de Jerez o Publicaciones del Sur, además de su implicación en revistas y suplementos culturales. En su intervención afirmó que Mauricio Gil Cano «nos ha dado su tiempo, su talento, su palabra, sus conocimientos, su sensibilidad, su magisterio y su obra literaria», considerando plenamente merecido su ingreso en la Academia. La presentación concluyó con la lectura del poema «Destrucción de las bodegas», una poderosa elegía sobre la pérdida del patrimonio bodeguero jerezano y la memoria histórica de la ciudad.

Ya en su discurso de ingreso, Mauricio Gil Cano comenzó con emocionadas palabras de agradecimiento hacia la Academia y hacia las personas que habían impulsado su incorporación a la institución. Visiblemente conmovido, recordó a sus padres, hermanos, familiares y amigos fallecidos, reconociendo que había tenido «la suerte de nacer en una familia llena de buenas personas». También evocó a figuras muy queridas de la cultura jerezana, como el poeta Julio Rivera, y agradeció el apoyo de sus hermanos y de la Hermandad del Cristo de la Viga.
El nuevo académico confesó sentirse especialmente emocionado por intervenir en un acto solemne dedicado a un poeta «al que admiraba y estimaba mucho como persona». Explicó además que el tema elegido para su ingreso respondía a un deseo antiguo de profundizar en la obra de Manuel Ríos Ruiz, figura central de la poesía española contemporánea y académico de esta Real Corporación. «¿Cuándo mejor que ahora, que me tocaba hacer este discurso de ingreso?», afirmó antes de iniciar su intervención.

A lo largo de su exposición, Mauricio Gil Cano realizó un amplio recorrido por la vida y la obra de Manuel Ríos Ruiz, destacando la presencia constante de Jerez, de la Baja Andalucía y del paisaje rural en sus poemarios publicados entre 1963 y 1991. El nuevo académico subrayó que la singularidad de Ríos Ruiz reside en haber trasladado «la pasión andaluza del paisaje al lenguaje», construyendo una poesía profundamente arraigada en el habla popular y en la identidad cultural andaluza.
El discurso repasó también la infancia humilde del poeta del barrio de Santiago, sus primeras experiencias en el campo jerezano y su evolución literaria hasta convertirse en una de las grandes voces de la poesía española. Gil Cano recordó cómo Ríos Ruiz definía su propio lenguaje poético como algo «nato», aprendido «entre los míos en el campo y en mi barrio», reivindicando vocablos y expresiones populares convertidos en materia literaria.

Especial atención dedicó a obras como «La búsqueda», «Callejero lírico jerezano» o «Razón, vigilia y elegía» de Manuel Torre, en las que el autor jerezano convierte la memoria, el flamenco, las calles de Jerez y el mundo campesino en elementos esenciales de su universo poético. En palabras de Mauricio Gil Cano, se trata de una evocación «que se salva de lo pintoresco para adentrarse en lo telúrico, en lo hondo, en lo auténtico».
El acto concluyó con la intervención del presidente de la Real Academia de San Dionisio, Juan Salido Freyre, quien hizo entrega al nuevo académico correspondiente de la medalla y el diploma acreditativos de su nombramiento. Ademas, Juan Salido felicitó a Mauricio Gil Cano por su «espléndido discurso de ingreso» y subrayó el interés de una lección centrada en la presencia de Jerez en la poesía de Manuel Ríos Ruiz, «figura capital de la literatura andaluza contemporánea». Salido Freyre destacó la raíz telúrica de su obra, su evocación de la Baja Andalucía y su capacidad para alejarse del mero costumbrismo mediante una poesía en la que conviven emoción, memoria y conciencia colectiva. También recordó su amistad personal con «Manolo Ríos», compartida durante años en torno al flamenco jerezano, y evocó su faceta como crítico y divulgador flamenco en Radio Nacional de España, especialmente al frente de «El cuarto de los cabales». Para el presidente, que Mauricio Gil Cano haya elegido esta vertiente de Ríos Ruiz demuestra «rigor académico» y una especial sensibilidad hacia una literatura que forma parte esencial de la identidad cultural de Jerez.